Monday, March 05, 2012




He leído en el blog de alguien algo acerca de la culpa. Poderosa y, casi siempre, inapelable.
Me ha recordado a lo hostil de los días y a lo crudo del reloj.
También me ha recordado a los abrigos y las mantas. Y sé muy bien porqué.

Existe un abandono generalizado, acompañado de renuncias y aislamiento. Es como haberte despistado en medio de la inmensidad y no recordar el camino de vuelta.
Hubo un tiempo en el que las baldosas del camino eran de piedra pero ahora casi parecen de papel. Y aferrarse a lo que no forma parte de ti es inapropiado. Pero a qué te enganchas sino a los destellos momentáneos.

Pasa a menudo que extrañamos alguna pieza de este puzle sin saber bien cuál es. Yo tampoco lo sé. Pero estoy segura de que cuando no quede nada, lo desearé todo. 

Sunday, February 19, 2012

Analogía entre nada y oscuridad.



Nunca deja de sorprenderme como nuestro subconsciente continuamente se nos adelanta en las conclusiones y los desenlaces, a menudo con una ventaja de meses o incluso años. Claro que, después de conocer que estudiosos neurocientíficos han establecido recientemente que nuestro cerebro toma decisiones hasta 10 segundos -contemos mentalmente diez segundos- antes de ser conscientes de haber decidido algo, me pregunto sobre el libre albedrío y la predestinación.

Y había una luz. Y la luz era infinita.

Digamos que, por motivos accesorios, no hay dicha luz. Supongamos que lo que hay es la opacidad interminable. La negrura nunca ha sido una situación de mi agrado. A pesar de que previamente contase con la existencia de esquinas romas y enchufes precintados, la ausencia de luminosidad me oprime y asfixia hasta puntos fóbicos.

Miro a mi alrededor y veo mi lámpara, mi mesa, mi ordenador. Suele ser inercia, lo de mirar, pero a veces me he imaginado el aire. No pensemos cosas raras. Me refiero al aire como partículas etéreas, gases atmosféricos en diferentes proporciones, en resumen, materia. Como cuando compraste la tele nueva y al abrir la caja viste que estaba llena de esos pequeños trocitos de poliestireno expandido rodeándola. Nieve. Si me pidieran que dibujase todo lo que mi campo visual y mi mente perciben a mi alrededor, dibujaría todos los objetos rodeados de circulitos azules.

Volvamos a la situación. Si abro mis ojos y no percibo rayo luminoso alguno, es la asfixia absoluta. Una poderosa sensación de inestabilidad se apodera de mi y de pronto pierdo toda referencia con la realidad. Mi perímetro se difumina y llega la paralización.  Imaginemos que el universo ha continuado expandiéndose y que te han soltado ahí. En medio de la infinitud y lo inabarcable. Y ya no existo yo o la cama o la mesa, ya no existe nada más que la oscuridad y ese ahogamiento de inexistencia. Ahora formo parte de la noche infinita. El aire, como alegoría de la presencia, no está.

Y es por eso que, en medio de esta nada oscura, necesito tu presencia. La compañía que me devuelva mi envoltura y mi realidad. 

Monday, February 13, 2012



Se metieron delante de mi al subir al autobús.
Me empujaron en el metro.
Llamé sin respuesta.
Escribí sin contestación.
Contesté sin escucha.
Me miré al espejo y ya no estaba.


Hoy, no existo.

Saturday, January 28, 2012



Es profundo como el recuerdo de la bomba atómica.
Invasivo como la heroína por tus venas.
Envolvente como un día gélido por aquí.
Es amarillo como el cielo cuando no lo ves.
Violento como una pesadilla en plena noche.
Es opresivo como una arritmia inminente.
Paralizador como el llanto de tu fémina.


Es lo que ves pero no crees que es.

Monday, January 23, 2012



Me he pasado las últimas 24 horas haciendo grullas de papel. En todo ese tiempo he hecho cuatro grullas rojas y cinco blancas. También he visto una película narrada por un gato muerto. Que ya no era gato, ya no era nada.

Hace unos meses, vi una señal. O varias, no sé. Vi números y diablos. Vi mensajes y recibí advertencias. Se indicaban cambios. Ella me dijo que no volvería a ser la misma persona, que todo cambiaría. Pero no podía determinar si sería algo positivo o todo lo contrario. No importaba.

En aquel momento había roto el cristal y estaba dispuesta a cualquier cosa. No me importaba nada, todo era luz y nebulosas. Todo era impreciso y eso es ciertamente estimulante en algunas ocasiones. Solo importábamos yo y mis ganas de acontecimientos. Abierta a situaciones y odiseas, inclinada hacia los cambios y las nuevas circunstancias.

Pasaron los días y el cambio llegó en forma de tierra prometida. Claro que, en un principio, no supe determinar si era eso el cambio que auguraban las señales o tan solo un acontecimiento más. Ahora mismo puedo asegurar que no soy la misma persona que era hace un año. Ya lo sé, nadie lo somos, no es física ni matemáticamente posible serlo. El hecho es que mi mirada ha cambiado. Te hablo de una visión global sobre los espejismos que nos rodean cada día. Impresiones diferentes, alucinaciones, llámalo como quieras. Una alteración sustancial de mi perspectiva.

Siempre critiqué a las personas conformistas por lo que nunca fui una de ellas. También se le llama rebeldía. Cuando pasé la adolescencia me di cuenta de que seguramente podría calificarlo como rasgo implícito en mi personalidad y no como manía transitoria. Es por eso que me paso la vida buscando lo que no se si existe. Buscar no compromete acción. Buscar puede ser un estado mental o una distracción momentánea, una manera de vivir.

Cuando uno madura (¿?) se dice que reordena sus prioridades. Después del cambio las mías también se ordenaron. Aunque sería más correcto decir que se desordenaron y que no volvieron a su lugar más. Su progresión se trastocó y todo quedó flotando entre deseos y posibilidades. Cuando uno se hace mayor tiene que asumir sus responsabilidades, pero creo que eso es solo una manera sutil de decir que tiene que resignarse a las circunstancias. Mis deseos y posibilidades luchan continuamente y la resignación, la aceptación, la conformidad, no forman parte de mi nubarrón.

Ahora me muevo a ciegas entre la polvareda que levanta mi indecisión. Corro atraída por mis propios gritos vacilantes que me aturden desde direcciones opuestas. Estar entre deseos y posibilidades nunca fue tan complicado como ahora. Ya no sé si son horas, días, meses o eones los que llevo desorientada, sumergida, casi naufragando entre mis fallos y sentencias. El tiempo parece no existir para mí pero en mi estatismo puedo observar el reloj y la pequeña no hace más que moverse. Es tan desconcertante. Pasan los coches, pasan las personas, pasan los días, los aviones, pasan la lluvia y las lunas, pero yo permanezco inmóvil a la espera de una respuesta.  Sin desear nada, sin tener nada.

Mi inconformismo me impide resignarme. Mi indecisión decidirme. Mi paranoia ser prudente. Es por eso que tan cerca de mi corazón, tan cerca de la razón de esta existencia, tuve que poner la carga más pesada.

Llevo las últimas 24 horas haciendo pajaritos de papel y mis ojos ya están rojos y no sé si podré dormir de nuevo esta noche sin saber qué tengo que hacer ahora.

Monday, January 16, 2012


no sé paliar mi odio con el crono en movimiento
el tiempo pasa, un día más es un día menos
canciones de amor para corazones con odio

Yo no se vivir ficciones. Y resulta que todas las relaciones me lo parecen. No se fingir que no veo o que no escucho. No se fingir que no entiendo. Tampoco quiero no entender. No se decirte que si y pensar no porque eso consume energías.

odio ser incapaz de amar en toda regla
aquí dentro tengo paz pero ahí fuera he de dar guerra

No se en qué momento me contaron que sería posible no ser una repetición, que sería posible ser único. No lo es. No sé cuántas veces tendré que sentirme repetida. Creo que ese número es directamente proporcional al de apertura de los ojos.

odio caer, odio tener que levantarme, odio madrugar, odio despertarme tarde, odio
me amas? a cuántos más con las mismas ganas?
volveré a casa, me haré una paja, me iré a la cama
voy a odiarte hasta que me ames para que me ames hasta odiarte

Ya sabemos que las palabras no significan nada. Tan solo un continuo bla bla bla más o menos colorido, más o menos agradable, más o menos escuchado. Pero los actos tampoco significan nada. Las palabras son humo y los actos actuaciones. Es que soy actriz de mi propio cuento y yo lo que quiero ser es la que dicta la historia. Es que todos somos actores. Es que es todo estúpida química y estúpida biología y estúpida evolución.

somos de los que odian amar pero quieren ser amados
yo escribo por odio, tú amas mi furia
siempre arrepentido, siempre anclado en el pasado
no se amar sin condiciones, sin excusas ni prisas
odio las malas caras y sospecho las sonrisas

Al parecer hay un momento en tu vida en el que comienzan a molestarte los cambios. Así que me quedo a esperar. Porque, cuál es la otra opción? Supongo que soy de esas personas que tienen miedo de defraudar a la especie.

soy mortal por tanto mejor cortar que estar soportando tanto, sabes?
que ni tú eres mía ni yo soy tuyo así que si algo me inspira, si quiero, huyo
pero creo que aún es pronto, la vida es una, pero creo que aún es pronto!

Sunday, January 08, 2012



Es posible que niegues la rutina. Que niegues la repetición. Que odies la reiteración de términos y voces. O la insistencia de las caricias sin intuición. Puede que desees lo nunca visitado. Que ames la novedad y deseches la piel habitual. Igual quieres reemplazar lo deficiente y rellenar con lo palpable. 


Quizás me merezco un castigo ejemplar o un encarcelamiento preventivo.


Creo que tengo un problema. 
Volvámonos a conocer.






The mind is its own place, and in itself can make a heaven of hell,
a hell of heaven.

Satanás a través de J. Milton. 

Thursday, December 08, 2011



Algunos sueños provocan pánico y desolación. Sobretodo cuando no ocurrieron bajo el influjo de Morfeo.


Feliz cumpleaños, Alástor.


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Es un sueño recurrente.


Sobre cosmología e invención. Sobre pieles e ingenio, sobre cálculos y medidas. Sobre creación. 


Estás sentado en el suelo. Tus brazos rodean tus piernas y tu cabeza entre tus rodillas. Claroscuro de tu piel nevada y noche infinita. Descartamos la cuarta dimensión, esta vez movimiento no es sinónimo de tiempo. 


Alejada, observo los detalles de tu superficie. La respiración jadeante, el pelo alborotado, enredado. Las estrellas de tu piel, que irradian un olor subterráneo. La opresión que ejerces en tus antebrazos, la imposición de tu volumen, reivindicando posibles existencias.


Seducida, me acerco. Me aproximo y siento el calor potencial que emanas, que me lleva a suponer el esfuerzo necesario. Evaluo el número de fracciones y desdoblamientos que ocuparé y ya está decidido. 


Sobre tu espalda llana e inmensa. Sobre tus extremidades fuertes y enérgicas. Sobre tu firme convicción de ser realidad objetiva. Te rodeo con mis brazos y con mis piernas. Esta vez no te vas a escapar.


No hay sometimiento porque no existe otra posibilidad más que exiliarte en el espacio que te ofrezco. Te presiono, te comprimo. 
Mis brazos llegan a tocar mi propia espalda mientras te reduces más y más. Mis piernas ya no están cruzadas sino juntas. Mi frente ya no toca tu nuca asustada sino mis rodillas. 


Control y contención. Represión y delimitación. Pequeño, insignificante.
Oprimido y engullido.


Soy tu hembra, soy tu apoyo. Soy tu puta y tu compañera. Soy el origen y el final. El puente y el ocaso que dirían otros. 


Soy tu fundadora, porque naces y mueres de mi cada vez que te corres (en mi caverna infinita).